El aumento de precios se acelera desde mayo, se perdieron más de 300 mil empleos y los salarios y jubilaciones pierden poder adquisitivo mientras crece el endeudamiento.
Desde mayo, la inflación retomó su ritmo ascendente después de un breve descenso, afectando a trabajadores, jubilados y a toda la actividad económica. Según el último informe del Mirador de la actualidad del trabajo y la economía (Mate), la economía enfrenta una doble crisis: pérdida de poder adquisitivo y destrucción de empleos, especialmente en la industria.
Durante la gestión de Javier Milei, se registraron 307 mil empleos formales menos: 181 mil en el sector privado, 102 mil en el público y más de 23 mil en casas particulares. Al mismo tiempo, los salarios estatales quedaron un 19% por debajo del nivel de inicio de mandato, mientras que los privados cayeron cinco puntos y las jubilaciones retrocedieron un 23% respecto a 2023.
La combinación de ingresos en baja y pérdida de empleos generó un endeudamiento récord en los hogares, con niveles inéditos de mora en tarjetas y créditos personales. El informe de Mate estima que la caída de los salarios provocó una transferencia de ingresos de casi 60 billones de pesos, beneficiando principalmente a actores financieros y a grandes empresas con excedentes líquidos.
La crisis, según los economistas, se refleja no solo en la pérdida de poder adquisitivo y empleo, sino también en menor consumo, desfinanciamiento de obras sociales y debilitamiento del mercado interno, mientras la economía sostiene su actividad a través de importaciones.










