La actividad comercial regresó al aeropuerto internacional de la región tras la reapertura de su pista principal, marcando un nuevo capítulo para la conectividad aérea luego de varios meses de obras.
El primer movimiento se registró en la madrugada con un vuelo internacional procedente de Panamá, lo que dio inicio a una jornada con servicios regulares hacia y desde distintos puntos del país y del exterior.
La reapertura operativa tuvo un anticipo el lunes, cuando una aeronave privada fue la primera en aterrizar en la nueva pista. Más tarde, la terminal recibió un vuelo sanitario proveniente de Mendoza para un operativo de ablación multiorgánica, que permitió el traslado de órganos para trasplante y puso en evidencia la importancia estratégica del aeropuerto para el sistema de salud regional.
Este martes, el cronograma incluyó arribos desde Panamá, Salta y el área metropolitana de Buenos Aires, junto con partidas hacia esos mismos destinos, todos dentro de los horarios previstos por la terminal aérea.
Con la normalización del flujo de pasajeros, el aeropuerto recupera su rol como nodo clave de transporte aéreo, tanto en el plano doméstico como internacional, apoyado en una infraestructura completamente renovada.
Las obras se extendieron durante tres meses y demandaron una inversión de 150 millones de dólares, financiados por el Gobierno de Santa Fe. Los trabajos incluyeron la reconstrucción total de la pista de 3.000 metros y la incorporación de un sistema de balizamiento LED de última tecnología.
Tras la reapertura, la terminal suma refuerzos y nuevas rutas. A lo largo del año comenzarán a operar vuelos directos a Punta Cana y Madrid, mientras que durante la temporada de verano se amplían las conexiones con destinos turísticos de Brasil y el Caribe.
Con más de 50 frecuencias semanales internacionales previstas, el aeropuerto consolida una oferta ampliada que multiplica la cantidad de vuelos respecto del verano anterior y refuerza la conectividad aérea de toda la región.










